Artesanos,Sociedad

Artesanos y artesanías

8 May , 2018  

 

La mayoría de los mexicanos siempre hemos tenido la experiencia de poder apreciar la gran riqueza cultural de nuestro país, sus paisajes, objetos mexicanos, su gente, sus sabores, tradiciones y colores. Cómo impedir que escape de nuestra mirada toda aquella belleza que se plasma en algo tan nuestro. Una muestra muy clara de dicha belleza son las artesanías que abundan en diferentes regiones de nuestro país.

En las siguientes líneas se tratará una breve reseña de algunas de las más atractivas o famosas que podemos encontrar, pero haciendo hincapié en un aspecto en el que pocos nos detenemos a reflexionar; ¿Dónde queda el artesano?, creador intelectual y físico de estas tan atractivas piezas que muchos adquirimos en tiendas departamentales, especializadas o en las propias regiones de su fabricación.

En el oeste central del país, principalmente en los estados de Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas, se encuentran los Huicholes, creadores de un estilo de arte que muchos hemos tenido el gusto de conocer, tales como los cuadros hechos de estambre y los aretes, pulseras, collares, mascaras, hechos con pequeñas cuentas de colores llamativos las cuales representan sus creencias y tradiciones.

Los huicholes crean este tipo de artesanías para sustentarse y vivir, pues entre otras actividades, como la siembra y la explotación forestal, es uno de sus sustentos económicos. Las creaciones se venden en lugares turísticos en pequeñas cantidades, cuando se trata de artesanías legítimas, pues hay imitadores que realizan creaciones parecidas a las que ellos elaboran y acceden a más público, esto hace que los verdaderos autores intelectuales pierdan mercado y por ello su propio sustento.

Otra de las acciones que los amenaza es que hay gente que se encarga de comprar sus artesanías debido a la dificultad que tiene esta comunidad para acceder directamente con los compradores o interesados de sus artesanías por su ubicación geográfica.

Asimismo, los intermediarios las compran a precios muy bajos y las comercializan con precios que se encuentran muy por arriba de lo que realmente costaron, de esta manera los Huicholes se ven forzados a trabajar mucho más para ganar el dinero que se gana el intermediario vendiendo sus piezas.

Si vamos a comprar una artesanía hay que cerciorarnos que las personas que las imaginaron, diseñaron y crearon reciban lo que nosotros estamos pagando por ellas y no un comerciante cuyos intereses no empatan con los de su proveedor único, y no le retribuyen de ninguna manera su esfuerzo; mucho menos se diga de extranjeros que pretenden robar la identidad de aquellas personas que ni siquiera saben de su existencia y quieren lucrar con lo que ellos a través de siglos han desarrollado y perfeccionado.

 

Con información del portal spdnoticias.com