Medio Ambiente

¿Qué es el efecto invernadero?

12 Jul , 2018  

 

El tema de la actualidad, el efecto invernadero que provoca a lo que llamamos cambio climático, se trata de la emisión se gases que retienen el calor y llegan a la atmósfera. Por lo que en muchos países del mundo están entrando en consciencia están tomando acciones como la iluminacion con leds o paneles solares para comenzar a consumir energías renovables.

En primer lugar, la luz solar brilla en la superficie terrestre, donde es absorbida y, a continuación, vuelve a la atmósfera en forma de calor. En la atmósfera, los gases de invernadero retienen parte de este calor y el resto se escapa al espacio. Cuantos más gases de invernadero, más calor es retenido.

Los científicos conocen el efecto invernadero desde 1824, cuando Joseph Fourier calculó que la Tierra sería más fría si no hubiera atmósfera. Este efecto invernadero es lo que hace que el clima en la Tierra sea apto para la vida. Sin él, la superficie de la Tierra sería unos 60 grados Fahrenheit más fría.

En 1895, el químico suizo Svante Arrhenius descubrió que los humanos podrían aumentar el efecto invernadero produciendo dióxido de carbono, un gas de invernadero, y vaya que acertó. Inició 100 años de investigación climática que nos ha proporcionado una sofisticada comprensión del calentamiento global.

El hecho es que el cambio climático es una realidad y no se puede para detenerlo, lo que sí se puede, es generar acciones para ralentizarlo y alargar la calidad de vida de las generaciones futuras. No sería la primera vez que un efecto invernadero se vuelva en contra de un planeta calentándolo de tal modo que se convierta en un ambiente hostil para la vida, como es el caso del planeta Venus (sin océanos y lleno de volcanes).

 

Medio Ambiente

Acciones contra el cambio climático

5 Jul , 2018  

 

Cotidianamente escuchamos a través de los medios de comunicación masiva la necesidad de aplicar acciones en contra del cambio climático. Los gobiernos mundiales firman acuerdos y posan para la foto, pero te has preguntado ¿cómo desde casa puedes contribuir? Además de la iluminacion con energia solar, plantas o paneles solares… aquí algunas recomendaciones para cuidar al medio ambiente desde casa.

Cambia los focos

Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilogramos de dióxido de carbono al año. Cierto que la segunda es más cara, pero resulta más económica a lo largo de su vida. Una sola de ellas puede reducir los gastos de electricidad con CFE.

Apaga la tele y la PC

Solo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No dejes los aparatos eléctricos en stand-by (espera): un televisor que permanece encendido durante tres horas al día (la media que los europeos ven la tele) y en stand-by las 21 horas restantes consumirá un 40% de la energía total en el modo de espera.

No dejes el cargador de tu móvil enchufado todo el tiempo, aunque no esté conectado al teléfono, porque seguirá consumiendo electricidad.

Conduce menos

Anda, monta en bicicleta, usa el transporte público. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4.5 kilómetros que no conduzcas. Por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se libera una media de 2.5 kilos de CO2, según la Comisión Europea.

Bruselas también recomienda no correr con el coche: gastarás menos gasolina y emitirás menos CO2. Ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30% el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80 kilómetros por hora.

Revisa los neumáticos

Si la presión de tus neumáticos baja 0.5 bares, tu coche consumirá un 2.5% más de combustible y, por tanto, liberará un 2.5% más de CO2. El ahorro de cuatro litros de gasolina evita la emisión de seis kilos de dióxido de carbono.

Recicla

Puedes ahorrar más de 730 kilos de CO2 al año al reciclar la mitad de la basura que se produce en casa.

Evita mucho embalaje

Escoge productos con poco envase: una botella de 1.5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra usa bolsas reutilizables. Evita las toallitas húmedas y de papel. Puedes evitar la emisión de 1,100 kilos de CO2 si reduces tu basura un 10%.

Menos agua caliente

Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de dióxido de carbono al año.

Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de CO2. Ahorras agua caliente y gastas cuatro veces menos energía si en vez de un baño te das una ducha. Cierra el grifo mientras te lavas los dientes. Asegúrate de que tus grifos no gotean: el goteo de uno puede hacer perder en un mes el agua suficiente para llenar una bañera.

Vigila los electrodomésticos

Tapar la cazuela mientras cocinas es un modo de ahorrar mucha energía. Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran un 70% de energía.

Usa la lavadora y el lavavajillas solo cuando estén llenos. Si no lo están, usa programas económicos. No hace falta poner una temperatura alta, hoy los detergentes son eficaces incluso cuando es baja. Recuerda que, si el refrigerador y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía.

Ajusta el termostato

La oscilación de dos grados centígrados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar en un solo año. Bajar la temperatura un grado puede reducir la factura de la calefacción entre un 5 y un 10%. Cuando ventiles tu casa, abre las ventanas unos minutos, no dejes escapar el calor mucho tiempo.

Si dejas una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante seis meses de frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2. Aísla bien tu casa. No abuses de los aparatos de aire acondicionado, consumen mucha energía y emiten unos 650 gramos de CO2. Y supone un coste extra en tu factura eléctrica.

Planta un árbol

Un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.

 

Con información obtenida del portal Economiahoy.mx

 

Medio Ambiente,Sociedad

¿Cómo sería la vida sin luz?

11 Abr , 2018  

 

¿Alguna vez se han preguntado cómo sería nuestra vida sin la luz, ya sea eléctrica o natural? Sí, aunque suene tonto o sin sentido. Imagínate, necesitamos y usamos luz TODO el tiempo: para comer, bañarnos, leer, caminar, platicar, trabajar, estudiar, andar (los autos utilizan bombas de gasolina electrica), incluso cuando dormimos siempre hay un pequeño destello de luz.

 

 

Por ello, el mundo decidió reconocer este vital elemento para el ser humanos. La UNESCO anunció en noviembre del año pasado, que por primera vez se celebraría el Día Internacional de la Luz el próximo 16 de mayo del 2018, a razón del éxito del Año Internacional de la Luz y Tecnologías Basadas en la Luz del 2015.

El evento tendrá lugar la ceremonia de inauguración en la sede de la UNESCO en París, con presentaciones de premios Nobel y otros científicos, líderes de la industria y participantes de otros sectores tales como el arte, la arquitectura, la iluminación, el diseño y organizaciones no gubernamentales.

El propósito del DIL es contar con un punto focal anual para la apreciación del rol de la luz en la vida de las personas, en áreas de ciencia, cultura, educación y desarrollo sostenible y en campos tan diversos como la medicina, las comunicaciones y la energía.

El vasto tema de la luz dará pie a que diferentes sectores alrededor del mundo participen en actividades orientadas a reflexionar sobre la ciencia y la tecnología, el arte y la cultura y sobre su importancia para alcanzar los objetivos de la UNESCO: educación, igualdad y paz.

La luz del Sol, así como la luz eléctrica, regulan nuestras actividades cotidianas, pues por el día no realizamos las mismas acciones que por la noche, cuando aumenta el uso de la energía eléctrica pues el Sol se encuentra iluminado al otro lado del mundo. Ahí está la respuesta, a falta de luz natural, el ser humano ha tenido que inventar una manera de no vivir en la penumbra.

La importancia de la luz para todos los seres vivos y sobre todo para el hombre. Desde la capacidad de nuestros ojos para captar la luz hasta la natural inclinación del cerebro a dirigir el descanso hacia las horas de la noche, se vislumbra que la luz es un regulador de la actividad humana implícito en nuestros propios genes.