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Sobre motores …

31 May , 2018  

 

 

 

La función de la bombas de gasolina es suministrar la presión necesaria para el buen funcionamiento del motor, desde el tanque hasta los inyectores. Ésta se encuentra sumergida en el interior del tanque y en cuanto recibe corriente eléctrica, suministra el combustible a una presión que dependerá del tipo del vehículo, actuará diferente si se trata de un Ford o un KA.

En funcionamiento, girará con un rotor interno con el que succiona la gasolina y la manda al cuerpo de inyección por medio de las líneas de combustible. Como esa presión deberá ser constante, el combustible tiene que suministrarse a una presión mayor de la necesaria, volviendo el excedente al mismo tanque.

Los problemas más comunes se generarán por una obstrucción del filtro interno o por mantener el funcionamiento de la bomba con un bajo nivel de combustible.

Una bomba débil puede hacer que el motor opere con una mezcla muy pobre, incapaz de entregar potencia, jaloneos y consumo excesivo de combustible sobre todo si le pusiste refacciones en mala condición. Esa es la importancia de que la presión del combustible nunca se encuentre por debajo de los parámetros establecidos.

Carter o mecánicas: Son bombas que se utilizan en vehículos con carburador y que se montan directamente sobre el motor. Han sido unas de las más utilizadas durante el último medio siglo.

Eléctricas: Junto con las bombas mecánicas, son las más utilizadas. Se emplean en coches con sistema de inyección, y se suelen ubicar en el interior del depósito. Funcionan a mayor presión que las bombas mecánicas (unos 20 – 30 psi frente a los 4 – 6 de aquellas):

Turbo o turbina: El motor hace girar un disco de turbina o un propulsor que lleva el combustible a través de la bomba sobre una bomba de turbina. Esto previene la vibración inherente en el tipo de bomba “pocket”, ofreciendo así un flujo más suave.

La mayoría de los fabricantes de vehículos que han elegido las bombas de combustible de turbinas lo han hecho porque son más silenciosas y eficientes. Sin embargo, éstas se dañan fácilmente si el combustible está contaminado.

Las bombas de combustible eléctricas están consideradas como las más recomendables en cuestiones de seguridad, ya que incorporan varios dispositivos que permiten que ésta deje de operar en caso de que el coche funcione de forma anómala. Además, tiene la ventaja de estar ubicada en el depósito del coche, lo que reduce el riesgo de incendio respecto a las mecánicas, que se ubican en el propio motor.

 

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